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Hogarix

Política de privacidad

En resumen: los datos de la casa viven en un servidor que sólo usa esta familia, en Ciudad de México. No se venden ni se comparten. Lo único que llega a un tercero es un plan de dieta escaneado, sin texto aprovechable, que se manda a la nube de Ollama para poder leerlo; todo lo demás se queda entre el servidor y las computadoras de la familia.

Dónde están los datos

En una base de datos dentro de un servidor alquilado a Vultr, un proveedor de nube, en su centro de datos de Ciudad de México. Ahí está todo lo que la casa guarda, y cada día se hace una copia, hoy en ese mismo servidor (protege de un error al actualizar la aplicación; guardar copias fuera de la máquina está pendiente). Vultr pone la máquina y la red; la aplicación, la base y sus copias las administra la familia. No hay ninguna otra empresa que procese los datos.

Qué se guarda

  • Nombre, correo y contraseña (cifrada, nunca en claro).
  • Lo que la casa organiza: tareas, menús, recetas, compras y suministros.
  • Gastos compartidos y aportaciones de cada persona.
  • Planes de alimentación, con los gramajes que corresponden a cada quien. Son datos de salud y por eso van aparte: cada persona ve su propio plan.

Quién ve qué

No todo el mundo ve lo mismo. Los importes de los pagos llegan sólo a los adultos: ni los menores ni quien trabaja en la casa reciben avisos con cantidades de dinero. Cada plan de dieta es de su dueño; quien cocina ve las raciones que tiene que servir, no los planes completos.

Los documentos que se suben

Al subir el plan de un nutriólogo, o al dictar una receta, el texto se envía a un modelo de lenguaje para transcribirlo. Ese modelo corre en una computadora de la propia familia, y el servidor le llega por la red privada cifrada de la casa: ninguna empresa recibe esos documentos ni los usa para entrenar nada.

Hay una excepción, y sólo una. Cuando un plan viene sin texto aprovechable —una foto, un PDF hecho de imágenes, o uno que apenas trae unas palabras sueltas, como un pie de página—, la computadora de la familia no puede leerlo. En ese caso las páginas se envían como imágenes al servicio en la nube de Ollama, con la cuenta de la familia, únicamente para leerlas. Hogarix no guarda nada allí; lo que Ollama haga con lo que recibe lo rigen sus propias condiciones, que conviene leer antes de subir un plan escaneado. Si prefieres que un plan no salga, sube el PDF original con texto en lugar del escaneo.

Lo que NO hay

  • Publicidad, ni perfilado, ni venta de datos a nadie.
  • Analítica de terceros ni cookies de seguimiento.
  • Servidor de correo: hoy los avisos sólo se ven dentro de la aplicación, y así lo indica la pantalla de configuración.

Borrar lo tuyo

Pídeselo a quien administra la casa: puede eliminar tu cuenta desde la pantalla de miembros. Si la casa deja de usar Hogarix, se apaga el servidor y se borran sus copias; no queda nada en ningún otro lugar. Lo único que Hogarix no controla es lo que se haya mandado a la nube de Ollama para leer un plan escaneado: eso depende de sus condiciones.

Texto en lenguaje llano para uso doméstico, no revisado por un abogado. Describe cómo se comporta esta instalación concreta al 25 de agosto de 2026; si cambia el proveedor del servidor, el sitio donde corre el modelo, la vía por la que salen los planes escaneados o se configura el correo, este texto debe actualizarse.